lunes, 8 de junio de 2015

LA CANCIÓN DEL PIRATA


EL ROMANTICISMO: REMANDO AL VIENTO.

 
El Romanticismo es un movimiento cultural y, sobre todo, artístico que marcó el siglo XIX, que se caracterizaba por la exaltación del artista, del “yo”, y, por tanto, por el fin del anonimato del artista y la identificación de un autor con rostro e ideales tras cada obra. Por esta razón, el artista romántico buscaba en sí mismo la semejanza con un arquetipo de hombre romántico caracterizado por:
  • El individualismo
  • La libertad del individuo
  • El nacionalismo
  • Los ideales, el idealismo
  • La angustia
Por esto, el Romanticismo dio lugar a personajes como Lord Byron o Percy B. Shelley, que vemos en la película Remando al Viento:
  • El individualismo es una característica que vemos, sobre todo, en Lord Byron, pues durante toda la película podemos observar que no se preocupa por otro que no sea él (a excepción de Allegra, el futuro de la cual decide de manera impulsiva). En el caso de Shelley, esta característica no es tan llamativa, pues vemos cóm-o le preocupa también Mary y su relación; no es hasta el final que Percy B. Shelley, buscando asemejarse a Byron con el objetivo de olvidar la pena causada por la muerte de su hijo.


  • Otra de las características del hombre romántico es la concepción trágica del amor. Esta la hemos podido ver en distintos personajes de la película, como por ejemplo en Mary ya que desde la creación del monstruo se siente culpable por lo que se distancia de Percy, con lo que su relación toma un giro melancólico.  


  • En otros personajes de la película encontramos otra de las características propias del hombre romántico: la exaltación. Este aspecto se refleja, sobretodo, en Byron, un hombre con una vida pomposa y llena de excesos. Un claro ejemplo de ello sería en una de las escenas donde vemos su vida en Venecia: su gran casa, llena de detalles barrocos y recargados e incluso una jirafa en la sala principal.


  • El sentimentalismo se podría definir como la exaltación de los sentimientos. Es una de las idiosincrasias principales del arte romántico y, por tanto, de los ideales que lo acompañan. No es de extrañar, entonces, que el arquetipo de hombre romántico se caracteriza también por poseer esta característica. En la película, concretamente, vemos esto en personajes como Percy B. Shelley, al inicio, cuando exalta en gran mesura el amor que siente por Mary a través de la palabra y la poesía; o en Clara, que aunque no sea precisamente un ejemplo de hombre romántico, presenta esta característica.
Hemos de destacar algunas oraciones extraídas de los diálogos de la película:
  • Me arrepiento de todos los pecados que no he podido cometer. En esta oración vemos ilustrada la característica ideal romántica de la exaltación, puesto que, aparte de que es dicha por el personaje que más la ilustra (Lord Byron), es un perfecto ejemplo de la búsqueda de la vida excesiva y pomposa por parte del hombre romántico.
  • El mejor poema sería aquél que diera vida a la materia por fuerza de la imaginación. Esta oración, de hecho, sintetiza de algún modo el argumento principal de la película: el mejor, poema, pues, según esta frase, es la novela de Mary, capaz de crear en su imaginación un monstruo para el cual es posible hacer todo lo que un ser vivo podría. La película, además, metaforiza este monstruo como un verdadero ente viviente que los personajes pueden ver y con el que pueden incluso interactuar en algunas ocasiones.
  • La imaginación sólo crea cosas muertas, pero bellas. Esta es la cita más intemporalmente cierta de muchas: la imaginación de una persona es más bien ilimitada, y es por tanto capaz de crear todo aquello que se anhela y desea, aunque no lo haga realidad. En la película, vemos como algo no precisamente ilustrado como bello se hace realmente realidad (o se metaforiza como tal), aunque no hay ningún ejemplo literal destacable de algo anhelado o paradisíaco que esté en la imaginación pese a no hacerse realidad.
  • Nunca estamos despiertos del todo, señor Shelley, usted es poeta: debería saberlo. Esta oración hace referencia al hecho de que incluso en el más consciente de los momentos una persona siempre aplica, en mayor o menor medida, su imaginación, ya sea en forma de percepción o de fantasía; es por esto que se considera que nunca se está completamente despierto. En la película podemos ver esto en el hecho de que el monstruo siempre está vivo para Mary desde su creación, haciendo ver que su imaginación no descansa desde entonces.


EL SEDUCTOR INFATIGABLE

Una religión  como la griega otorgó a Zeus una descarada condición polígama. El anecdotario que puebla sus aventuras, convirtiéndolo en un constante seductor, nos indica hasta qué punto la insatisfacción constante en el amor es un factor del imaginario de los pueblos. Sus aventuras amorosas  van acompañadas de cambios físicos, metamorfosis y disfraces diversos, que indican un deseo de vivir nuevas vidas, todo ello es lo que le convierte en un precedente indirecto del seductor Don Juan.
Los siguientes puntos ilustran el concepto del mito de Don Juan, relacionado con el romanticismo.



UN VIAJE TODAS LAS MUJERES


Don Juan data del siglo XVII    , su primera aparición fue en los escenarios, prácticamente sin un sustrato mítico literal anterior.  Su primera aparición literal corresponde a la obra anónima, comúnmente atribuida a Tirso de Molina, titulada El burlador de Sevilla o el convidado de piedra. Esta obra trata sobre cómo Don Juan, ya desde la primera escena, sale de la habitación de una joven a la que ha engañado. A partir de ahí toda la obra se basa en más seducciones y cómo este va huyendo y ocultándose de las autoridades. Uno de sus romances más destacados es el de Doña Ana, una doncella, cuyo padre, el Comendador se interpone y en el duelo, Don Juan, le da muerte. Más tarde el Comendador se lleva el alma del seductor a los infiernos.
A partir de esta parte de la leyenda hay algunas recreaciones posteriores, como Don Juan Tenorio de Zorrilla, que en vez de enamorarse de Doña Ana se enamora de Doña Inés, para justificar la salvación del héroes. Pero hay elementos que hacen que dan autonomía al argumento y hacen que sea un modelo universal de construcción dramática.
El esquema dramático del mito se caracteriza por una cadena indiscriminada y constante de seducciones que obligan invariablemente a una huida. Aunque Don Juan acaba teniendo a una relación fuerte y dramática con otra versión de Doña Inés, este personaje intenta llevarlo a la salvación.
El personaje de Don Juan es un ser paradójico que, obsesionado por la totalidad, nunca tiene nada; el nostálgico de un femenino único relacionado con la figura de su madre que nunca aparece. El seductor es una figura que vive con al melancolía de una amor ideal.
En el siglo del libertinaje (XVIII) se consolida a la figura del seductor, rehuyendo cualquier ribete de nostalgia sentimental. En el siglo de Casanova y el marqués de Sede se combate la teoría a través de la mecanización sexual.


SEDUCTORES DE CAPA Y ESPADA.
La relación del mito con una determinada tipología del seductor cinematográfico es evidente: La concepción de Don Juan como un aventurero de época, redimido normalmente por el amor, y protagonista de un itinerario donde la lidia amorosa se mezcla con la gesta de capa y espada. Esto lo observamos en los distintos personajes de las películas hollywoodenses, donde los personajes están hechos para la acción y no para la introspección, con un final de enamoramiento feliz. Ejemplos de este tipo de actor son John Barrymore, Douglas Fairbanks y Errol Flynn.
 
LOS AMANTES DEL AMOR
En una línea de comedia de celebración de la sensualidad se inscribe la evocación que hace Luigi Comencini del personaje de Casanova en infazia, vocazione e prime experienze de Giacomo Casanova. Esta muestra un recorrido por la juventud del seductor. En la cuál marca mucho la educación tan severa que recibió con el objetivo de crear una declinación al sexo al sexo. Ésta educación resulta en vano ya que no mucho más tarde inicia la ronda de seducción. La elección de la juventud, ésta etapa de la vida de Casanovas, convierte el film en una mirada picaresca sobre el personaje, el cuál encuentra sus puntos más oscuros en su etapa de decadencia. La película de Comencini trata de exaltar el arte amatorio, liberando de complejos la figura del seductor, como no lo hacen en otras comedias. La juventud de Casanovas se convierte en una desenfrenada pero simpática forma de vida. Materia ideal para las comedias.
El carácter latino de estos seductores desacomplejados y vitalistas se complementa con la tipología del seductor francés, formado en una cultura que ha hecho del arte del amor casi una forma de civilización. Truffaut recrea las aventuras de Casanova en Montpellier a través de un estructura de flash-back iniciada con su entierro.  El autor exalta la moralidad del seductor.
En la obra de Tirso hace ver los límites del seductor, ya sea por el enamoramiento de una sola mujer o la dramática conciencia de las culpas. En las obras de Lubitsch podemos observar como el seductor se redima en el amor de su antagonista. Billy  Wilder y Paul Schrader, ambos guionistas, han relatado obras en las cuales podemos observar la culpabilidad del seductor en diferentes casos.

EL CREPÚSCULO DEL SEDUCTOR
Al borde de la vejez, el seductor es asediado por la conciencia de la vacuidad de la vida aventurera. Esta visión evocadora y pesimista es la que vive el protagonista de Don Juan en los infiernos(1991).
En El Casanova de Fellini, muestra una visualización del personaje como encarnación de una filosofía del maniqueísmo sexual que encubre una concepción nihilista de la existencia.
El barroco actúa como un mecanismo de protección contra el horror vacui, y el rondó sexual que lleva a cabo no permite detenerse, porque bastaría con un momento de reflexión para generar el sentimiento de la contingencia. El film de Fellini, por una parte cuenta como el personaje es marcado por el hecho de no tener una figura materna, mientras que por otra condena el donjuanismo como una figura prefascista y autoritaria que ignora los sentimientos y el amor y lo destina inexorablemente a una muerte solitaria.
La visión Felliana  de Casanova y la del Don Juan imaginada por Joseph Losey, no son muy distintas. Don Juan es una mueca tragicómica y paródica, la cual, la magnificencia mozartiana tendió a edulcorar.
El la línea de delirio visual característica de Bene se acentuaba el carácter granguiñolesco de un seductor patético.

LA LUCHA DE SEXOS
El escenario de la ficción libertina es idóneo para la revistación del seductor insaciable en el siglo XVIII. No sólo lo vemos por los ejemplos anteriores a la Revolución, sino también por los cambios sociales que llevaron a la popularidad la guerra de sexos. El hecho de que el tema sea más bien actual se evidencia por las adaptaciones, por teatro y por cinematografía, del texto libertino por excelencia, Las amistades peligrosas.
Después de una vaga transposición moderna del tema efectuada por Vadim en 1959, la novela de Choderlos de Laclos tuvo dos adaptaciones prácticamente simultáneas, las dirigidas por Stephen Frears. Frears y Hampton están mucho más interesados en presentar una lucha sexual que se establece entre los personajes protagonistas. En cambio, Forman y Carrière adoptan un tono libertino.
Pero la transcendencia argumental de ambas películas se basa en el protagonismo activo que adopta un personaje femenino. Asistimos por primera vez en una interpretación muy próxima a lo que seria un Don Juan femenino, una mujer sexualmente activa, que utiliza indiscriminadamente a los hombres en una estrategia calculada y dirigida a su placer y necesidades personales.